9 de julio de 2015

EL BORREGOMATRIX





El hombre es un mamífero social
y le place vivir en comunidad como tal
le gustan las aglomeraciones
de las grandes poblaciones.

Con el buen tiempo las playas están llenas
hasta tal punto que no se ven los granos de la arena
y si la marea está alta
el espacio para solearse falta.

Este gusto del hombre por las concentraciones
ya queda reflejado en las religiones
con la parábola del pastor
que cuida de sus ovejas con celo y primor.

Y es que esta borreguil comparación
refleja muy bien nuestra societaria condición
y sucede que de esta humana facultad
se aprovechan nuestros dirigentes con asiduidad
para manejar a las masas humanas mejor
fomentan el rebaño que llevamos dentro con constancia y rigor.

Primero fueron las religiones
pues una de sus variadas funciones
fue controlar a las humanas poblaciones
para que todos a una
como en Fuenteovejuna
pensarán y creyeran en una determinada dirección
acorde con los intereses de los dirigentes de la nación.

Pero, ahora, en esta época actual
con potentes medios de comunicación
y llena de variada y celérica información
que llena las mentes de cualquier población
ya no basta con cualquier religión
que conduzca al rebaño de forma habitual.

Así es que se buscan formas alternativas
técnicas modernas y resolutivas
de manejo de  humanidades masivas
tales como las drogas, el futbol, las televisiones
que junto a las mencionadas religiones
crean una matrix a modo de red bien estructurada
que mantiene a la gente idiotizada
sin mucha capacidad crítica y de reacción
y mucho menos de lucha y revolución
ante los abusos y chanchullos de la clase dirigente
que siempre se han producido en este planeta sufriente.

Por eso la gran mayoría de la población
borregomatrix son
y son manejados con bastante facilidad
por las élites de nuestra sociedad.

Y determinados investigadores
piensan que por encima de estos gobiernos manipuladores
se sitúan los misteriosos Illuminati
que son como una especie de casta sacerdotal
que los “dioses” Anunnaki
dirigen desde las sombras del mal.






12 de junio de 2015

DESPUÉS DE LAS ELECCIONES









Después de las elecciones
autonómicas y municipales
se evalúan las votaciones
y en un plazo de veinte días naturales
según la ley actualmente vigente
se realizan los pactos postelectorales
de forma consensuada y con los votos consecuente
para la configuración
y correspondiente constitución
del ayuntamiento, diputación
y más adelante del parlamento de las autonomías de la nación.

Nuestra peculiar ley electoral
está personalizada y adaptada
de forma adecuada y ajustada
a nuestra gran diversidad político-mental

y por eso se puede dar la opción  
de que una fuerza política muy votada
no gobierne y sea desalojada
de la correspondiente institución.

La ley se debería modificar
para poderse contemplar
el caso arriba indicado
es decir que un partido muy votado
tenga preferencia para gobernar
estableciendo un porcentaje de escaños conseguidos
que asegure el mandato según el pueblo ha elegido
evitando los “pactos contra natura”
que son un engaño al electorado
y que proporcionan investiduras
que la población mayoritaria no ha deseado.

También se puede optar
por una segunda vuelta en la que se vuelve a votar
como ocurre en otras naciones
con más “solera” en estas cuestiones.

Y ahora abordo otra cuestión
que evitaría el hastío por tanta votación
además de ahorrar mucho dinero a la nación.
Me refiero a que coincida la realización
en un mismo día de toda jornada electoral
es decir, la municipal, autonómica y nacional
y todas las autonomías a la vez
en ese único día  ¡pardiez!
es de sentido común y de lógica intelectual
esta medida, receta o iniciativa nada original
que a nuestros políticos quizás torpes y con cierta mediocridad
no se les ha ocurrido en profundidad.

Espero que alguno lea esta publicación
y la idea se introduzca en su ADN con resolución.

Aclaración
ante tal aseveración: 

Ultimamente los políticos se ha concienciado
de que tal molécula es de gran relevancia
en su identidad y con gran petulancia
la mencionan de cara a su electorado.

Puff, creo que se me adhesionan
la jerga de palabros y frases rimbombantes
que nuestros políticos flamantes
endiosados y pedantes 
se adjudican o inventan.